
“Tomarlo con seriedad” es el llamado de la sicóloga Nina Gazzolo, que hace poco meses incursionó en Chile, después de varios estudios en el extranjero, en el tratamiento del Síndrome de Colon Irritable (SCI) mediante la terapia por hipnosis, lo que, admite, no ha sido fácil, pese a estar avalada por connotados especialistas del Reino Unido. Y no es una apuesta para desestimar, ya que las estadísticas son elocuentes: en Chile el 30% de las mujeres sufre colon irritable y un 25% de los hombres también.
Sindicado como la úlcera del siglo 21, el origen del SCI está directamente relacionado con el estrés, aunque no es el único causante. Una dieta poco balanceada, desórdenes alimenticios, intolerancia a la lactosa, exceso de aliños o comidas picantes y otros como el abuso del alcohol y tabaco pueden facilitar la aparición de esta patología.
¿QUÉ ES?
Según el Colegio Americano de Gastroenterología, el SCI es un conjunto de síntomas que consisten en incomodidad y distensión abdominal (inflamación). Algunos pacientes experimentan períodos lternos de diarrea y estreñimiento. El organismo médico sentencia que no se trata de cáncer ni tampoco lo causa, ni es un defecto anatómico o estructural que dé origen a otras enfermedades gastrointestinales.
No es menor el que la mayoría de los pacientes con colon irritable sufre depresión y ansiedad, por lo que tales antecedentes llevaron a concluir que el SCI tiene tanto una base sicológica como biológica. Así, el hecho de que gran parte de su origen esté en el estrés fue fundamental para que la hipnoterapia se transformara en la más reciente arma para luchar contra este mal, entregando beneficios que duran aproximadamente cinco años. “Es una enfermedad sicosomática, sicológica,
que se transforma en un afección física”, argumenta Nina Gazzolo, quien por el alto grado de desconfianza que existe en Chile frente a la hipnosis llama a que esta alternativa se asuma con seriedad. “Los tratamientos convencionales, incluyendo antidepresivos y drogas contra el dolor no son efectivos para muchos afectados”, acota.
Los doctores Peter Whorwell del Hospital Wythenshawe e Ian Forgacs del King´s College Hospital son los artífices de las investigaciones sobre los efectos de la hipnosis aplicada a pacientes con colon irritable. Llevan 20 años en esto y su estudio más reciente fue con 250 afectados por la enfermedad desde hace más de dos años. “Tuvieron 12 sesiones de una hora con este tratamiento. Se les entregó explicación detallada de cómo funcionan los intestinos y qué causa sus síntomas”, dice Nina.
La idea fue que cada uno de ellos valorara los síntomas, calidad de vida y niveles de ansiedad y depresión antes y después de cumplidas las 12 horas de terapia. Más del 80% constató que la hipnosis hizo desaparecer los síntomas. En otros cambió considerablemente la severidad de los malestares.
PROTOCOLO Y RESULTADOS
Los investigadores aclaran que la mejoría en la mayoría de los pacientes no es atribuible a otros tratamientos, puesto que sólo uno de cada 10 enfermos tomó alguna vez algún remedio alternativo después de las sesiones de hipnoterapia. Una de las peculiaridades del tratamiento es que es absolutamente personalizado, lo que resulta ser una clara diferencia respecto a los enfoques convencionales. “El protocolo está dirigido a cada uno de los afectados en particular, el programa es especializado y personal”, señala Gazzolo. Además, los hipnoterapeutas están también ofreciendo entrenamiento a diferentes profesionales de la salud, para que ellos a su vez, puedan ayudar a los pacientes de sus áreas. Luego de dos décadas de trabajo, resultados de diversos estudios concluyen que la hipnosis es el tratamiento ideal para el colon irritable, con sobre un 80% de éxito en los pacientes atendidos.
Además, se encontró que este método ayuda a aliviar todos los síntomas que se presentan con este mal, no así las drogas que sólo calman algunos. Meter Whorwell ha dictado diversas conferencias en el Reino Unido, con el fin de convencer a los gastroenterólogos más escépticos que reaccionan en contra ante la proliferación, durante un tiempo, de programas televisivos que desvirtuaron la realidad y aplicaciones de esta práctica. “Por eso muchos todavía están dudando si aplicar o no la terapia”, explica Gazzolo quien de alguna manera enfrenta los mismos contratiempos en Chile. Llegada este año de Inglaterra y luego de haber asistido a distintos cursos en varios países, es testigo de que aún hay muchos prejuicios al respecto. “La hipnosis es uno de lo fenómenos más complejos de nuestras funciones mentales y nos hacen tener una idea distorsionada”. Así, explica que la hipnosis clínica usada en los tratamientos es un estado de relajación profunda, donde el paciente está despierto y consciente en todo momento. “Su foco de atención es más reducido pues se concentra en las palabras del hipnotizador, pero puede salir del estado de trance cuando lo desee. No tiene ninguna consecuencia secundaria, sólo efectos positivos como lo es un estado de relajación por largo tiempo”.
De ahí la importancia para Nina Gazzolo de aclarar que las únicas personas calificadas para tratar los problemas mentales, sicológicos y físicos con hipnosis, son aquellos calificados y que han tenido una preparación adecuada.
CÓMO ACTÚA
Aunque no se sabe con exactitud cuál es el mecanismo mediante el cual la hipnosis actúa sobre el SCI, existen dos teorías. Una sugiere que hace que las personas reduzcan sus niveles de ansiedad y, de alguna manera, los intestinos se tornan menos sensibles, por lo tanto se aminoran los síntomas. La otra se refiere a que esta técnica impacta una parte del cerebro que es la que procesa el dolor y a su vez aplaca el malestar. Otra de las ventajas es que cuando se trata el SCI a través de esta fórmula no es necesario recurrir ni apoyar el tratamiento con medicamentos, muchos de los cuales dejan de tener efecto en los pacientes que llevan consumiéndolos por mucho tiempo.
El procedimiento que emplea Gazzolo consiste en una primera sesión para saber los síntomas, así como el tipo de régimen alimentario que está llevando la persona y los estados de estrés si es que los hay. “Se hace una evaluación porque este procedimiento es personalizado y diferente para cada persona, por eso es importante que aprenda a identificar qué es lo que le hace mal, qué le provoca irritación. Ahí se ve qué es lo que requiere cada paciente. Son entre 10 a 12 sesiones, aunque depende de cada uno”.
Pero a su juicio falta todavía que la gente entienda los beneficios de la hipnosis y no sólo para tratar el colon irritable. “Mi fuerte es la hipnoterapia porque tiene rápidos y fabulosos resultados que impactan directamente en la calidad de vida del paciente”, dice Gazzolo, quien estudió sicología en Inglaterra y revalidó su título en la Universidad de Chile.